Todos/as conocemos los cuentos tradicionales, hace muchos años que se cuentan, pero ¿sabíamos que se trabajan las matemáticas con ellos?
Todos tienen alguna palabra relacionada con el tamaño de los objetos, su forma, las cantidades, el orden, la clasificación, etc.
Os dejamos algunos ejemplos de como trabajar algunos cuentos tradicionales:
LOS TRES CERDITOS: trataremos de poner mayor énfasis en todos aquellos términos que nos ayudarán a consolidar las matemáticas: “Había una vez 3 cerditos que querían hacerse una casita.... el 1º la construyó de paja, el 2º de madera y el 3º de ladrillos...” cuando estemos contándolo podemos indicar con nuestras manos que eran 3 y el orden que ocupaba cada uno de ellos y/o, también, podemos pedirles que cuenten con nosotros cuántos cerditos eran (1, 2, 3).
RICITOS DE ORO: podemos trabajar aspectos como los tamaños. Para ello, podemos aportar: un oso pequeño, uno mediano y uno grande; unos cubiertos pequeños, unos medianos y unos grandes; unos platos pequeños, unos medianos y unos grandes; una cama pequeña, una mediana y una grande; etc. Podemos utilizarlos mientras relatamos el cuento y, de esta forma, lograremos que los niños vayan diferenciando los tamaños de cada objeto (pequeño, mediano, grande).
También, a través de todos los cuentos podemos plantear a los niños dilemas y/o problemas mediante los cuales puedan “poner a prueba” su lógica. Por ejemplo, “Si Ricitos de Oro se come el contenido del plato grande, ¿cuánto ha comido?”; “si Ricitos de Oro se come el contenido de un plato, ¿cuántos platos siguen llenos?”, etc.
CAPERUCITA ROJA: ''Caperucita Roja tiene que escoger entre dos caminos para ir a casa de su abuela, ¿cuándo llegará antes, yendo por el largo o por el corto?”. También podemos pensar en potenciar la resolución de problemas creativa basada en la lógica (respetando las múltiples alternativas que nos puedan proponer los niños y niñas), por ejemplo: “¿si Caperucita Roja decide ir por el camino más largo que creéis que le pasará? Y si, por el contrario, va por el más corto, pasará lo mismo o la historia cambiaría? ¿en qué?”
Este tan sólo es un ejemplo de cómo trabajar las matemáticas de una forma más atractiva a través de cuentos tradicionales.